Llegamos al último post de la serie, y el patrón ya te resulta familiar. En logística de última milla, el sector también tiene su cifra inflada favorita: vas a ver promesas de "reducí tus costos operativos hasta un 50%" estampadas en páginas de producto de software de optimización de rutas.
Te lo decimos sin vueltas, como venimos haciendo en los cinco posts anteriores: nadie te va a reducir los costos de última milla un 50%. Ese número existe en un puñado de casos extremos y aislados, y usarlo como promesa general es deshonesto.
Pero acá está la buena noticia que cierra toda la serie: la cifra real —entre 10% y 20% de ahorro— no solo es enorme en un negocio de márgenes ajustados como la distribución; además es de las mejor respaldadas de toda nuestra investigación, con evidencia que va desde Tesco hasta un sistema que une a una asociación profesional independiente con la operación logística más grande del mundo.
La última milla: donde se va la plata
Antes de los números, el contexto de por qué esto importa tanto. La última milla —el tramo final del envío, desde el centro de distribución hasta la puerta del cliente— es notoriamente el más caro e ineficiente de toda la cadena logística. Es donde un camión se detiene veinte veces en vez de una, donde el tráfico manda, donde una dirección mal cargada arruina una ruta entera, y donde el cliente que no estaba en su casa te obliga a volver mañana.
Cada punto porcentual de eficiencia que recuperás ahí, en un negocio de distribución, va directo al resultado. Por eso una mejora "de solo" 15% en una operación de última milla puede ser más valiosa que un 50% en un área de menor peso. El tamaño del número importa menos que dónde lo aplicás.
Combustible: entre 8% y 25%, y bien medido
La métrica más concreta y más fácil de auditar es el consumo de combustible. Y acá la evidencia converge desde fuentes muy distintas hacia un mismo rango razonable.
En el extremo prudente, el caso de Tesco —el gigante británico del retail— implementado por la firma de optimización Satalia: una reducción del 8% en el consumo de combustible por pedido, más una mejora del 5% en eficiencia de combustible (Satalia, caso Tesco). En el extremo más alto, DHL reporta hasta un 20% de reducción en costos de entrega con su sistema de planificación (DHL Greenplan). Y proveedores como CIGO Tracker reportan reducciones de combustible del 15% al 25% en su base de clientes.
El caso que más nos gusta citar, sin embargo, no viene de un proveedor de software, sino de una fuente independiente. El sistema ORION de UPS —el algoritmo de optimización de rutas más estudiado de la historia logística— produce, según INFORMS, la asociación profesional de investigación operativa, un ahorro de 10 millones de galones de combustible al año, una reducción de 100.000 toneladas métricas de CO₂, y ahorros estimados de entre 300 y 400 millones de dólares anuales a despliegue completo (INFORMS, O.R. Analytics Success Stories: UPS).
Que una asociación profesional independiente —no UPS, no un vendedor— certifique esos números es lo que los blinda. El rango honesto para una operación que adopta optimización de rutas con IA es hasta un 25% de ahorro de combustible. No 50%. Pero 25% es muchísimo.
Tiempo de entrega: 20% más rápido, con un paper detrás
El segundo gran beneficio es el tiempo. Acá tenemos algo que en logística no abunda: un estudio académico publicado, no un caso de marketing.
Una investigación publicada en el European Journal of Logistics, Procurement and Supply Chain Management documentó que la optimización dinámica de rutas —la que recalcula sobre la marcha según tráfico y condiciones reales, en lugar de planificar una sola vez a la mañana— reduce el tiempo de entrega en un rango del 20% al 25% (Oloko, EJLPSCM, 2024).
La distinción entre ruteo estático y dinámico es clave y la mayoría de los proveedores la borronea. Planificar la ruta una vez al amanecer y rezar para que el día salga como el plan es ruteo estático. Recalcular en tiempo real cuando un cliente cancela, cuando hay un corte, cuando una entrega tardó más de lo previsto, es ruteo dinámico. El 20% de mejora corresponde al segundo, y es ahí donde la IA aporta de verdad.
WISMO: las llamadas que te comen el día
Hay un costo de la última milla que no aparece en la planilla de logística pero que cualquiera que haya manejado una operación de distribución conoce de memoria: las llamadas de "¿dónde está mi pedido?". En la industria se las conoce por su sigla en inglés, WISMO (Where Is My Order), y son una sangría silenciosa de tiempo de tu equipo de atención al cliente.
La solución es sencilla en concepto: si el cliente puede ver en tiempo real dónde está su pedido, deja de llamar para preguntarlo. Las cifras de reducción de WISMO con seguimiento proactivo varían según la fuente, desde un 30-40% en distribución de alimentos (Nuvizz, 2026) hasta rangos más amplios del 25% al 60% en distintos proveedores, con un caso documentado donde las consultas cayeron del 15% al 2-3% de los pedidos.
Como ese rango es amplio y la mayoría viene de proveedores, lo presentamos con prudencia: una mediana defendible del 30% al 50% de reducción de llamadas WISMO. Aun en el extremo bajo, para un equipo de atención que hoy dedica horas diarias a contestar "su pedido sale mañana", es recuperar tiempo completo de personas.
Entregas a tiempo: el número que el cliente siente
Finalmente, la métrica que el cliente final percibe directamente: el cumplimiento de la entrega en la ventana prometida, lo que se conoce como On-Time Delivery u OTD. Las operaciones que se consideran "best-in-class" en la industria alcanzan un 95% o más de entregas a tiempo (Locus, benchmark de industria), y las operaciones enterprise con entregas agendadas llegan a niveles del 99,5%.
Un 95% de OTD es una meta exigente pero alcanzable, y es la clase de número que sostiene la reputación de un negocio de distribución. Es, además, la métrica que mejor se traduce en retención: el cliente que recibe a tiempo, vuelve.
Un apunte sobre Latinoamérica
Vale cerrar con una nota regional, porque la última milla en LATAM tiene sus propias reglas. La región ya es un mercado maduro para esta tecnología: Beetrack, la plataforma de origen chileno adquirida por DispatchTrack, llegó a operar con más de 850 clientes en 20 países, incluyendo nombres como Walmart, Coca-Cola y Cencosud (DispatchTrack). En entrevistas, su liderazgo reportó ahorros típicos más conservadores, del orden del 5% al 10% por la sola combinación inteligente de rutas (Mexico Business News).
Mencionamos ese 5-10% a propósito: es el extremo bajo y conservador del rango, viene de un actor regional consolidado, y es perfectamente coherente con el 10-20% que recomendamos. Cuando los números conservadores de un veterano de la región y los benchmarks globales apuntan a la misma zona, la cifra está bien elegida.
Lo que vas a leer en el sitio de Trazzo
Después de toda esta investigación, estas son las cifras que elegimos para Trazzo, nuestro producto de optimización de última milla:
"Entre 10% y 20% menos de costo en tu última milla" — respaldado por Tesco/Satalia, DHL, UPS/INFORMS y el caso regional de Beetrack.
"Hasta un 25% menos de combustible por ruta" — rango sólido entre Satalia (8%), DHL (20%) y CIGO (15-25%).
"20% menos de tiempo de entrega con ruteo dinámico" — Oloko, EJLPSCM, 2024, un paper académico revisado.
"Entre 30% y 50% menos llamadas '¿dónde está mi pedido?'" — mediana defendible del rango de la industria.
"95% o más de entregas a tiempo" — benchmark enterprise alcanzable.
Lo que no vas a leer es el "50% de reducción de costos" que aparece en algún caso aislado. Porque ese número, como el 98% de WhatsApp, el 80% de los chatbots y el 99% pelado de los lectores de facturas, es la clase de promesa que se desarma con una sola pregunta.
Y con eso cerramos la serie. Cinco productos, cinco categorías, una misma decisión: en un mercado que grita cifras infladas, elegimos los números que aguantan la pregunta. No porque seamos más prudentes que el resto, sino porque creemos que vos, del otro lado, te merecés saber qué vas a recibir antes de firmar. La verdad, bien medida, ya es suficientemente buena. No hace falta inventar nada.
La serie completa: Los números reales de la IA empresarial
La industria de la IA te miente con los números: nosotros investigamos cuáles son reales
Sellium — Tu chatbot no resuelve el 80% de las consultas: te mentimos menos
Revio — El "98% de open rate" de WhatsApp es un invento: acá está el número real
Metrix — La IA no le va a responder todo a tu equipo: le va a responder bien lo que importa
Arconte — Leer facturas con IA: dónde el 99% es verdad y dónde es marketing
Trazzo — Última milla con IA: cuánto combustible, tiempo y llamadas ahorrás de verdad (estás acá)
Cada cifra de esta serie está respaldada por su fuente, con fecha y metodología cuando está disponible. Si encontrás un dato que creés que deberíamos revisar, escribinos: nos tomamos esto en serio.















